Mi pequeño fotógrafo y sus margaritas

No puedo evitarlo… Se me cae la baba. Os traigo unas fotografías hechas por mi lorito jardinero. Otro de los tesoros de nuestra breve escapada al campo estas vacaciones. Él se lo guisó y se lo comió solito. Típico momento que aparecen y desaparecen, maquinando algo. Salió al jardín. Entró en la casa. Se paseó. Rebuscó. Terminó pidiendo un par de botes. Los llenó de agua en la fuente. Los colocó sobre la cómoda y nos pidió la cámara de fotos. Ahí fue cuando descubrimos qué había estado haciendo… Las fotos son también suyas. No digo más. ¡Observad a ver qué os parecen!

Cada niño esconde un tesoro dentro de él. Escúchale. Obsérvale. Sonríele. Mímale. Dale tiempo.

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