La banda donostiarra de Gipsy Chef

¡El huracán Gipsy Chef llegó, arrasó y todavía no se ha ido de Donosti! Especialmente para los que pudimos disfrutar de esa experiencia, cada vez que tomamos txakolí, queso o simplemente cuando vemos  la silueta del monte Igeldo.

El domingo 28 de octubre comenzó para Pablo Albuerne, Gipsy Chef, como una gran incógnita y mirando al cielo… “Mirad hacia Getaria” nos había dicho el propietario del agroturismo Harrigain, donde tuvo lugar la fiesta. Finalmente Pablo decidió instalar la cocina en el interior del granero y la mesa siciliana en el exterior, con vistas al mar. – Obviando el hoyo excavado y preparado por Pablo el día interior, santuario en el que asaría la tan preciada y esperada carne de burro. – Sabia decisión. Parece que los dioses y Pablo hicieron un pacto porque la lluvia sólo nos sorprendió mientras cocinábamos y nos regalaron un sol espléndido durante el momentazo gastronómico. La música la pusimos los participantes con nuestros ¡mmmMMMMMMMM! cada vez que probábamos algo.

Gipsy Chef llega con su furgoneta y “en un titá” que diría mi madre, te ha organizado una cocina-taller encantadora y una preciosa mesa  con sus manteles, vajilla, cubiertos y flores. No le falta detalle.

Llega el grupo.  Así que… ¡Música maestro! Una vez hechas la presentaciones, arrancamos a las órdenes del chef. Unos pican cebollas, otras pelan zanahorias, abrimos el vino… En cosa de diez minutos somos una orquesta con un sonido propio y armonioso. La banda del Gipsy Chef: una nutricionista, varias parejas con niños, Miguel y sus mermeladas, Alfonso el del huerto, el bloguero cocinero – Lorentzero -, Eneko el del burro, JuanPa el rey de las brasas, Nerea – desde entonces fotógrafa oficial de BabyRural -, las chicas BabyRural y Amagoia, tercera patita de BabyRural…

Hicimos un cremoso queso, picoteamos queso con las mermeladas de Miguel, probamos vino y vermut de Casa Mariol, hicimos pan, una deliciosa salsa de morcilla y comimos carne de burro en todas sus variedades. A cada cual más sabrosa: a la parrilla, estofada, en carpaccio y al horno (burro al hoyo). Un horno muy peculiar y con su razón de ser. Un horno excavado en la tierra, para cuya realización Pablo emplea unas cuantas planchas, piedras… y su ingenio. Todo para conseguir asar la carne, sin secarla, ¡consiguiendo el punto jugoso que nos hizo a todos alucinar!

La guinda, una tarta con cerezas, hecha en la cocina de Gipsy Chef, que mejor véis las fotos antes que describirla… Genio y más genio, acompañan a Pablo, excelente cocinero y gran persona…

La sobremesa se prolongó, como no podía ser menos, charlamos, reímos, escuchamos y observamos el paisaje… con una copa de gin, vino, agua… y mucho soul. ¡Volveremos a vernos!

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