Están explorando, ¡tenemos lavadora!

Repite conmigo: “están explorando, ¡tenemos lavadora!; están explorando, ¡tenemos lavadora!… “. Un mantra que te va a ser de gran ayuda en momentos como éste.

En nuestra última visita a la casita de Urt desplegamos como viene siendo habitual nuestro equipo de picnic, ricas viandas incluidas. La clásica ensalada de pasta, frikadelen (hamburguesas a la alemana), embutidos varios, queso y.. ¡tarta! Estas reuniones son una gozada, disfrutamos todos ¡brindis incluido!

El azar hizo que cediéramos  sin mayores contemplaciones ante las ganazas de los enanos de lanzarse a la montaña de tierra – recordaré que la casita está en obras -.  La caída de uno de ellos sobre unas ortigas, revivó en la memoria el remedio tan oído de “dále barro, que calma”.  No sé si calmó, pero se le olvidó a ratitos. Así que dicho y hecho…

Le pringamos las manitas bien de tierra y para distraerlos lanzamos a todos a hacer sus primeros pinitos con el modelado en barro (con alguna que otra ayudita para fijar las velas).

Cuando ya se cansaron de dar rienda suelta a su vena artística y vieron el potencial de aquella montañota de tierra, se desfogaron bien de veras subiendo y bajando, saltando, cavando, mojando… ¡Estaban felices!

Y  mejor no pensar en que después hay que sacar todo eso de la piel, ropa y pelo.  Es un buen momento para acordarse del: “Están explorando, tenemos lavadora; están explorando, tenemos lavadora”.

¡Disfrutad como enanos!

*